Vivir años en el extranjero nos dio perspectiva: Francia tiene su art de vivre. Italia su dolce vita. Portugal se ha reinventado como destino aspiracional. Todos tienen un relato que enamora.
España, en cambio, tiene el Patrimonio de la Humanidad más rico de Europa, tres mil años de historia viva, paisajes únicos, gastronomía sin igual y una forma de vivir que el mundo envidia. Y sin embargo se presenta al mundo con sol, playa y cerveza barata.
Comprobamos que los extranjeros que conocen la España real — el que viene al pueblo, el que se pierde por la España profunda, el que se sienta en una bodega de La Rioja — esos se enamoran. Quieren volver. Quieren quedarse.
El problema nunca fue España. Era que nadie contaba bien la historia.
Por eso creamos Unique — somos dos españoles en misión.
Que el mundo conozca España de verdad, y que cada persona vuelva a casa enamorada, con una historia que contar y con ganas de volver.